20190530_165405
IMAG0439.jpg
IMAG0468.jpg
20190529_111700
20190530_164753
20190709_161549
IMAG0475.jpg
IMAG0472.jpg
20190530_165333
IMAG0459.jpg
IMAG0453.jpg
IMAG0452.jpg
IMAG0438.jpg
IMAG0442.jpg
IMAG0445.jpg
IMAG0447.jpg
IMAG0448.jpg
IMAG0432.jpg

Nota al pie

¿Cómo la adopción de la innovación en la educación puede ayudar en la construcción de la creatividad y mejores habilidades para resolver problemas?

Luis Carlos Cárdenas Zapata

El concepto de innovación se ha convertido en un elemento importante en la sociedad actual, gracias a que su amplia definición alberga múltiples disciplinas. Según Heredia (2011), “La innovación es la búsqueda de la mejora de los productos, servicios y procesos en los que los seres humanos se ven constantemente enfrascados” (p. 34).  Tal definición permite un acodamiento del concepto en cualquier disciplina, adicionalmente, se infiere que su ejecución implica una necesidad de cambio ineludible. Es necesario considerarla como un proceso que presenta diferentes etapas que contemplan aspectos tales como: la solución de problemas, el involucramiento de personas, la asociación de hechos, constituye un sistema. De acuerdo al contexto donde se desarrolle se contemplan tres tipos de modelo: de investigación y desarrollo (que se presenta con una secuencia de fases, es propia de empresas e industrias); de interacción social (validada y aceptada por varios individuos); de resolución de problemas (parte de las necesidades de los usuarios).

 

No existe un solo tipo de innovación, pues de acuerdo al contexto en el que se aplique esta puede ser: de producto, de proceso, radical, incremental y - para el caso de la educación -  educativa. Esta última establece un vínculo natural con la tecnología la cual implica la introducción de nuevos elementos o de nuevas formas de usar los ambientes para así modificar el proceso de enseñanza-aprendizaje (Heredia Escarza, 2011). La inmersión del uso de los aparatos tecnológicos obliga a la reformulación de las diferentes actividades que se desarrollan dentro de la Escuela, como por ejemplo el currículo, el uso de los recursos, los proyectos o el mismo modelo educativo conlleva una evaluación y hasta una reformulación. La innovación ha sido el motor de cambio de la educación y la evolución de ella es el producto de muchos años de cambios y adaptaciones. Desde la invención del lápiz hasta la revolución digital – que con seguridad impactará en la sociedad futura – se han presentado cambios significativos en los que el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) marcan la diferencia entre la educación tradicional y la educación del siglo XXI.

 

Los nuevos escenarios de la educación han revolucionado los procesos de transferencia de conocimiento dando lugar a enfoques cuyos objetivos se centran en el vínculo de la enseñanza-aprendizaje con el uso de las TIC, es el caso del aprendizaje ubicuo, los nuevos ambientes de aprendizaje mediados por TIC o el enfoque basado en juegos. Con lo anterior se abre la ventana hacia estrategias con contribuyan con el diseño de actividades que atiendan las necesidades propias de los estudiantes y que se ajusten a los contextos sociales, económicos, políticos y educativos de cada región. El logro mayor, atribuido a esta revolución digital, es darle a todo el andamiaje educativo “un nuevo impulso a la pedagogía, estimulando al sistema escolar en la búsqueda de nuevos caminos para aprender” (Correa, J & De Pablos, 2009).

 

Pensar en la innovación como posible solución a los problemas que se evidencian en las instituciones educativas, solo es viable si se le da una mirada diferente al asunto del vínculo de la tecnología con la enseñanza-aprendizaje, aún existen miedos sobre los resultados, efectividad y pertinencia de los enfoques pedagógicos emergentes los cuales toman como herramienta básica el uso de los aparatos tecnológicos. Más allá del uso consciente o inconsciente de estos, la realidad muestra que es primordial despertar la creatividad y la innovación en los estudiantes para que así se pueda dar solución a problemáticas comunes y contextuales. La formulación de preguntas, por ejemplo, se convierte en una estrategia que contribuye a hallar las respuestas directas a los interrogantes anteriores, este método tiene como objetivo animar a los estudiantes a encontrar las soluciones por sí mismos, los ayuda a aprender a observar, imaginar, juzgar y razonar. Con esto se demuestra su capacidad de crear nuevas ideas basadas en su sentido de conocimientos y experiencias emergentes. Ellos tienden a inventar cosas o encontrar soluciones, este comportamiento debe ser reforzado a lo largo de su formación para enseñarles estrategias de pensamiento creativo e innovador.

Referencias

 

Burgos, J.V & Lozano A. (2011) Tecnología educativa y redes de aprendizaje de colaboración: retos y realidades de innovación en el ambiente educativo. 1ra ed. México: Trillas.

 

Correa Gorospe, J. M., & De Pablos Pons, J. (2009). Nuevas tecnologías e innovación educativa.

 

Innovación Educativa. (2007). ¿Qué es innovación educativa? [online] Available at: https://innovacioneducativa.wordpress.com/2007/01/09/que-es-innovacion-educativa/ [Accessed 20 Oct. 2016].

 

 10 Tips to Achieve Creativity and Innovation in Education. (2015). Designorate. Retrieved 20 October 2016, from http://www.designorate.com/creativity-innovation-in-education/

Contáctame
  • Twitter Classic
  • Facebook Classic
  • c-youtube

Nombre *

Email *

Asunto

Mensaje

¡Tus datos se enviaron con éxito!